Recientemente
la Superintendencia de Industria y Comercio impuso una multa de cerca de 88.000
millones al operador Claro (antes Comcel), por ejecutar actos de abuso de la
posición dominante en el mercado de telefonía móvil celular. Dicha sanción,
además de constituirse, históricamente como las más alta impuesta a un operador
de telefonía celular, es un ejemplo del verdadero ejercicio de la función de
inspección y control realizada por la Superintendencia de Industria y Comercio,
por lo menos en materia de competencia desleal.